Qué risa de huesos!

$38.900,00
Qué risa de huesos! $38.900,00

Allan Ahlberg, Janet Ahlberg
Qué risa de huesos!
Kalandraka

Páginas: 32
Altura: 28.0 cm.
Ancho: 22.0 cm.
Lomo: 2.0 cm.
Peso: 0.45 kgs.
ISBN: 9788484643852
Encuadernación: Cartoné
Año de edición: 2022-05-01
Colección: Cuentos contemporáneos

¡Qué risa de huesos! es una divertida historia protagonizada por los esqueletos de un hombre, un niño y un perro que salen una noche a pasear y a asustar a la gente. Lejos de infundir miedo, son personajes simpáticos y alegres que se lo pasan bien -y los lectores con ellos- jugando, cantando y hasta atemorizándose unos a otros. Pero los dos primeros son tan despistados que para reconstruir los huesos descoyuntados de su mascota se arman un tremendo, cómico y melódico lío. A pesar de que las aventuras de este trío de calaveras transcurren en tiniebla, las ilustraciones destacan por su variado e intenso colorido, ocupando toda la página o dispuestas en viñetas donde los protagonistas toman la palabra para interpelarse o entonar canciones, creando así un nivel de lectura paralelo a la narración omnisciente.

Allan Ahlberg, Janet Ahlberg
Qué risa de huesos!
Kalandraka

Páginas: 32
Altura: 28.0 cm.
Ancho: 22.0 cm.
Lomo: 2.0 cm.
Peso: 0.45 kgs.
ISBN: 9788484643852
Encuadernación: Cartoné
Año de edición: 2022-05-01
Colección: Cuentos contemporáneos

¡Qué risa de huesos! es una divertida historia protagonizada por los esqueletos de un hombre, un niño y un perro que salen una noche a pasear y a asustar a la gente. Lejos de infundir miedo, son personajes simpáticos y alegres que se lo pasan bien -y los lectores con ellos- jugando, cantando y hasta atemorizándose unos a otros. Pero los dos primeros son tan despistados que para reconstruir los huesos descoyuntados de su mascota se arman un tremendo, cómico y melódico lío. A pesar de que las aventuras de este trío de calaveras transcurren en tiniebla, las ilustraciones destacan por su variado e intenso colorido, ocupando toda la página o dispuestas en viñetas donde los protagonistas toman la palabra para interpelarse o entonar canciones, creando así un nivel de lectura paralelo a la narración omnisciente.