Pequeños cuentos misóginos

$21.000,00
Pequeños cuentos misóginos $21.000,00

Maribel De Juan, Patricia Highsmith
Pequeños cuentos misóginos
Anagrama

Páginas: 96
Altura: 21.0 cm.
Ancho: 14.0 cm.
Lomo: 1.0 cm.
Peso: 0.36 kgs.
ISBN: 9788433948779
Encuadernación: Rústica
Año de edición: 2026-01-01
Colección: Compactos

Un despiadado ataque de humor contra el género humano. Con una misteriosa simplicidad de estilo, Highsmith convierte a los veci­nos de al lado en psicópatas sádicos, encerrados entre las vallas blancas de su jardín y el césped recién cortado. En las historias oscuramente sa­tíricas, muchas veces de hilarante mordacidad, que componen Pequeños cuentos misóginos, Highsmith trastoca nuestras nociones convencionales del carácter femenino, revelando el poder devastador de aquellas criatu­ras que alguna vez nos parecieron familiares «La bailarina», «La nove­lista», «La ñoña» y que se destruyen a sí mismas y a todos los hombres que las rodean. Con frases escuetas y precisas y una feroz ironía, Patricia Highsmith pone de relieve y acentúa los aspectos más ridículos, o más perversos, de los prototipos de mujer que nos presenta, sin distorsionarlos de­masiado, para que no se pierda el parecido con la modelo y esta sea siempre reconocible. Queda claro que la autora no manifiesta la menor parcialidad; tampoco los hombres que aquí aparecen salen mejor parados.

Maribel De Juan, Patricia Highsmith
Pequeños cuentos misóginos
Anagrama

Páginas: 96
Altura: 21.0 cm.
Ancho: 14.0 cm.
Lomo: 1.0 cm.
Peso: 0.36 kgs.
ISBN: 9788433948779
Encuadernación: Rústica
Año de edición: 2026-01-01
Colección: Compactos

Un despiadado ataque de humor contra el género humano. Con una misteriosa simplicidad de estilo, Highsmith convierte a los veci­nos de al lado en psicópatas sádicos, encerrados entre las vallas blancas de su jardín y el césped recién cortado. En las historias oscuramente sa­tíricas, muchas veces de hilarante mordacidad, que componen Pequeños cuentos misóginos, Highsmith trastoca nuestras nociones convencionales del carácter femenino, revelando el poder devastador de aquellas criatu­ras que alguna vez nos parecieron familiares «La bailarina», «La nove­lista», «La ñoña» y que se destruyen a sí mismas y a todos los hombres que las rodean. Con frases escuetas y precisas y una feroz ironía, Patricia Highsmith pone de relieve y acentúa los aspectos más ridículos, o más perversos, de los prototipos de mujer que nos presenta, sin distorsionarlos de­masiado, para que no se pierda el parecido con la modelo y esta sea siempre reconocible. Queda claro que la autora no manifiesta la menor parcialidad; tampoco los hombres que aquí aparecen salen mejor parados.